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La guía definitiva acerca de la efectividad de los MBCF basados en evidencia

posted on November 17, 2018 by Lindsay Schlegel Lindsay Schlegel

Cuando se trata de elegir un método de planificación natural, basado en el conocimiento de la fertilidad (MBCF), surge una pregunta de suma importancia: ¿De verdad funciona?

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Con los MBCF usados actualmente y que tienen evidencia científica, la respuesta es un rotundo sí, a pesar de la opinión popular y, quizás inclusive, de lo que tu doctor, quiere que pienses. Existen dos cosas que hay que mantener presentes cuando se evalúa cuál es el mejor método para confiar tu bienestar y el de tu futura familia.

Lo primero es identificar la diferencia entre “uso perfecto” y “uso típico”. El uso perfecto, o error del método con uso perfecto, refleja cuántos embarazos no planeados ocurrieron en una prueba clínica, cuando las parejas siguieron las instrucciones al pie de la letra, sin ningún error humano. El uso típico refleja cómo el método se usa en la vida real, cuando la gente comete errores de diferentes grados. El uso típico es un cálculo promedio; incluye aquellos casos que no siguieron las reglas del todo en algunas ocasiones y aquellos que cometieron errores menores en otras. Tu uso típico dependerá de qué tan consistente y correctamente seguiste las instrucciones de tu método elegido.

Lo segundo que hay que entender es que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los E.E.U.U. citan un índice de error general del uso típico de los MBCF de 24%, lo que significa que de 100 mujeres que lo usaron en un año, 24 quedarán embarazadas. Esta información es errónea en varios sentidos. De acuerdo con la Dra. Marguerite Duane (médico de familia con certificación profesional, profesora asociada adjunta en la Universidad Georgetown, y cofundadora de FACTS, Fertility Appreciation Collaborative to Teach the Science): “Los datos vienen de una encuesta retrospectiva basada en volver a citar a los pacientes por una metodología con defectos, además de que el 86% de los participantes reportaron usar variantes del método del ritmo con calendario [el cual no es un método de planificación natural moderno], lo que explica por qué el índice de error que reportan es tan alto”. El estudio también agrupa todos los casos de MBCF con aquellos que reportaron no estar usando ningún método del todo. Al observar cada uno de los métodos por sí mismo, queda claro que el estudio no lanza una representación correcta de los métodos de planificación natural.

Cuando se empieza a conocer más sobre los MBCF, muy pronto uno verá que hay muchos más métodos contemporáneos que los métodos basados en el calendario, término general que se refiere al método del ritmo (formalizado por primera vez en la década de 1930) y al método de días fijos (dado a conocer en 2002). El método del ritmo se calcula por medio de la longitud histórica del ciclo más corto y del más largo de una mujer. Este método no se ha comprobado con los diseños clínicos contemporáneos.

El método de días fijos es para mujeres con ciclos que se extienden de 26 a 32 días, lo que predice que ellas estarán fértiles durante los días 8 a 19 de su ciclo. Usando este método, el índice de error del uso perfecto es de 4,75% y el del uso típico se reporta como 11.96%.

Aunque el método de días fijos, el del Collar de Cuentas, y las aplicaciones creadas con base en estos modelos son formas naturales de planificación familiar, no proporcionan a sus usuarios conocimiento acerca de los signos de su fertilidad ni información importante acerca de su salud. Aunado al hecho de que los índices de efectividad son menores que con los métodos que capacitan a una mujer a graficar los signos de fertilidad únicos de su cuerpo.

¿Cuáles son las cifras precisas de los índices de efectividad de los MBCF?

Los métodos de planificación familiar naturales que se basan en evidencia científica registran las diversas fases del ciclo de una mujer, cada mes, por medio de los biomarcadores visibles, tales como los niveles hormonales (que se toman de muestras de orina a primera hora en la mañana), la temperatura basal (que se toma por la boca a primera hora en la mañana), los patrones de moco cervical, o la combinación de los anteriores. Abajo, en la descripción de cada uno, encontrarás los hipervínculos que te dirigen a los estudios que presentan estos índices de efectividad.

El método de los dos días es un método en el cual la mujer revisa si notó alguna secreción cervical hoy o ayer. Si la respuesta a cualquier día es “sí”, entonces se entiende que ella está fértil; si la respuesta a ambos es “no”, se entiende que ella no está fértil. El índice de error del uso perfecto de este método es 4%, mientras que el del uso típico es 14%. Aunque el método parezca ser fácil (¡y sí que lo es!), siempre es mejor aprender cualquier método con un instructor capacitado.

El método sintotérmico combina las lecturas de la temperatura basal del cuerpo con las observaciones del moco cervical, y a veces con la del mismo cérvix. El índice del uso perfecto de este método es 0,43% y el del uso típico es 1,6%.

El método de ovulación Billings utiliza las observaciones del moco cervical para determinar cuándo la mujer está fértil y cuando no. Este método universal ha sido enseñado con éxito a poblaciones con baja tasa de alfabetización, con poco acceso a tecnología e, inclusive, a aquellos con discapacidad visual. Su índice con el uso perfecto es de 1% y con el uso típico es de 10%.

El modelo Creighton es una modificación regulada del de Ovulación de Billings, la cual clasifica el moco observado y utiliza estampitas de colores como código para interpretar la gráfica de una mujer. Con uso perfecto, el índice de error del método es 0,5%; con uso típico, es de 4%.

El modelo Marquette utiliza el Monitor de Fertilidad ClearBlue Easy para registrar los niveles de la hormona luteinizante y de estrógeno en la orina. Algunas variantes del método utilizan el moco cervical o la temperatura basal, en conjunto con las lecturas de niveles hormonales. Con el uso perfecto, el índice de error es 0,1%; con uso típico es de 7%.

Comparándolos con los anticonceptivos hormonales

Si comparas los índices de los MBCF modernos, como los anteriores, con los índices de la píldora (uso perfecto 0,3%, uso típico 9%), los del condón (uso perfecto 2%, uso típico 18%) y los del dispositivo intrauterino (uso perfecto 0,2%, uso típico 1%), no existe ese riesgo relativo de un embarazo no planeado con los MBCF.

Toda mujer merece saber la verdad acerca de lo métodos actuales disponibles para ella—especialmente aquellos con un bajo costo, sin efectos secundarios y que pueden ayudarla tanto a quedar embarazada como a evitarlo. Si lo piensas, las cifras citadas aquí deberían reflejarse en la documentación acerca de los MBCF de los CDC. Haz clic aquí para firmar la petición para que las mujeres reciban la información correcta.

This article is a Spanish translation of an article that was originally published in English here: “The Ultimate Guide to the Effectiveness of Evidence-Based FABMs.” It was graciously translated by Ana Lucia Sequeira. 

Posted by Lindsay Schlegel Lindsay Schlegel
Lindsay Schlegel writes frequently about fertility-awareness based methods, among other lifestyle topics. She writes for a variety of online publications, and her first book, "Don’t Forget to Say Thank You: And Other Parenting Lessons That Brought Me Closer to God" will be published in the fall by Ave Maria Press. You can find out more about her at LindsaySchlegel.com.

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